Bettina Costa ama la libertad del arte
Bettina Costa llegó a Suiza desde Argentina en 2001 y se instaló en Rheinfelden en 2006. La artista adora este lugar y considera que el arte ocupa un lugar importante aquí. Ella es la creadora del primer calendario de Adviento digital de la ciudad de Rheinfelden.
Janine Tschopp — NEUE FRICKTALER ZEITUNG (Periódico del valle del Frick, Suiza)
Viernes 19 de diciembre de 2025
RHEINFELDEN. Quien visite a Bettina Costa en Rheinfelden se encontrará con una experiencia artística inmersiva. Desde objetos sencillos, como un pincel colocado artísticamente en la pared, hasta su propio árbol de Navidad adornado con pequeñas y coloridas bolas. Sus obras más recientes también impresionan por su simplicidad. La artista suele preferir el arte abstracto, y los collages surrealistas se encuentran entre sus creaciones favoritas.
¿Qué hace el oso en Rheinfelden? Bettina Costa ha creado el calendario de Adviento digital de la ciudad de Rheinfelden como un collage fotográfico surrealista. Foto: cortesía de la artista
¿Por qué un oso?
Bettina Costa ha creado el collage que actualmente se puede ver como calendario de Adviento digital en la página web de Turismo Rheinfelden, donde los visitantes pueden abrir una ventanita cada día. «¿Por qué es precisamente un oso el que emerge del Rin aferrándose a unas ramas de canela gigantes con el horizonte de Rheinfelden como fondo? En Rheinfelden habría sido más lógico esperar ver una cabra…», quiso saber el NFZ de la artista. Y precisamente esta pregunta le vino como anillo al dedo a Bettina Costa. Para ella, el arte significa ser libre. «Libre de la razón y la lógica, para que el subconsciente artístico y el estado de ánimo espontáneo puedan tomar el control». Así describe su serie «Surreal Collage», a la que pertenece la imagen abstracta del calendario de Adviento digital.
El arte descubierto desde muy temprana edad
A Bettina Costa ya le gustaba dibujar y pintar desde niña. «Sí, siempre me ha gustado trabajar con las manos», explica. Nació y creció en Argentina. Su padre – de quien heredó el talento – era pintor y trabajaba en el sector publicitario. Cuando Bettina Costa en la adolescencia expresó su deseo de convertirse en pintora, él le dijo: «¿De qué vas a vivir?». Así que estudió informática y se convirtió en ingeniera de software. Sin embargo, la pintura y el arte nunca la abandonaron. Hace más de 25 años, comenzó a dedicarse al arte además de a su trabajo.
En Suiza desde 2001
El amor trajo a Bettina Costa a Suiza en 2001, primero a Laufen. Cinco años más tarde, la pareja encontró su hogar en Rheinfelden, donde ambos se sintieron felices rápidamente. Pronto descubrió los «atelieres abiertos». Le fascinaba que los artistas abrieran sus puertas privadas e invitaran al público a descubrir su proceso creativo. Poco después de llegar a Rheinfelden, conoció a artistas de la región con intereses afines y viajó con ellos a diversas exposiciones de arte en Europa. En 2016 participó por primera vez en la exposición colectiva transfronteriza evaluada por un jurado «Kunst lokal». En su primera participación, se centró en el famoso baile de su país natal, el tango. Trajo por primera vez a Suiza la «Vereda del Tango» – en varios barrios de Buenos Aires hay superficies pintadas en la acera que muestran los pasos del tango – y creó la «Vereda del Tango» en las instalaciones del Kurbrunnenanlage en Rheinfelden, a 11255 kilómetros de Buenos Aires. Su segunda participación en «Kunst lokal» giró en torno al tema «Rheinfelden surreal» y abordó su lugar de residencia de una manera humorística. Su intención era mostrar rincones emblemáticos de la ciudad de Zähringen, en parte como escenarios irreales, absurdos y grotescos. «Los collages fotográficos son invitaciones a redescubrir Rheinfelden», afirma la artista.
La artista argentina Bettina Costa vive en Rheinfelden desde 2006: «Crear cosas me colma». Foto: Janine Tschopp
Compromiso con los «atelieres abiertos»
Desde 2001, la Oficina de Cultura de Rheinfelden ha organizado cada dos años los «atelieres abiertos». Ante el deseo de los artistas de que el evento se celebre anualmente, se ha creado una nueva entidad organizadora. Junto con Gabriela Lützelschwab y Margrit Imper, Bettina Costa forma el equipo del proyecto que organizará los «atelieres abiertos» – la mayor exposición de arte descentralizada de la región – en el futuro cada año. «La próxima edición tendrá lugar los días 12 y 13 de septiembre de 2026», se alegra Bettina Costa.
Cuando se conoce a Bettina Costa, se nota claramente que es una artista en cuerpo y alma. «El arte sucede», dice riendo, y añade: «Crear cosas me colma». Esta mujer de 60 años se jubiló recientemente de forma anticipada y ahora puede dedicarse por completo a su gran pasión, que le fascina desde la infancia.